ASPECTOS MEDIOAMBIENTALES

2. ASPECTOS MEDIOAMBIENTALES

El desarrollo de la energía eólica ha llevado aparejado impactos positivos y negativos sobre el medio ambiente . Se trata de optimizar los impactos positivos y de reducir el mínimo los impactos negativos.

Como aspectos positivos

Según estudios sobre empleo la energía eólica genera en estos momentos mayor número de puestos de trabajo por unidad de energía producida que cualquier otra fuente utilizada. El Plan de Fomento de las ER para el periodo 2000-2010, que fue aprobado en el Consejo de Ministros del 30-12-99 prevé en 105.820 la estimación de empleos creados en el diseño y construcción de parques eólicos y 1625 puestos de empleo estable en el 2010 (Olmo,2000). Mientras las empresas tradicionales de electricidad como Endesa quieren reducir su plantilla a la mitad antes del 2005 y quedarse con 3637 trabajadores (El País, 8-7-99)

Aspectos negativos

Dependen del tamaño de la instalación y de las características paisajísticas del enclave

Los principales problemas medioambientales producidos por los generadores eólicos son:

 

Perturbaciones sonoras

   Los aerogeneradores producen ruido derivado de su propio funcionamiento. El ruido generado por el funcionamiento de la instalación tiene un origen múltiple, ya que las diferentes partes en movimiento y en vibración van a ser fuentes de radiación sonora.

Cuatro factores determinan el grado de molestia: el propio ruido producido por el aerogenerador, la posición de las turbinas , la distancia a la que se encuentran los residentes del área con respecto a los aerogeneradores, y el sonido de fondo existente.

El ruido producido por el aerogenerador tiene dos vertientes una dinámica y otra mecánica. La primera, la vertiente mecánica es de origen convencional, común a otros sistemas mecánicos y eléctricos. Procede del generador, la caja multiplicadora y las conexiones, y puede ser fácilmente reducido mediante técnicas convencionales.

El ruido aerodinámico, procedente de la vertiente dinámica, tiende a crecer con la velocidad de rotación de las palas, condiciones turbulentas en la circulación del viento pueden causar un aumento de ruido. Actualmente, los aerogeneradores se diseñan con criterios para disminuir el ruido aerodinámico, y los modelos en el mercado tienen niveles de ruido que en general están por debajo del "ruido de fondo" del propio viento.

La posición de las turbinas es otro foco importante de ruido, es debido a la velocidad que pueda coger el eje, a mas velocidad el ruido que provoca es mayor.

El tercer factor de ruido es la distancia a la que se encuentra el foco emisor de ruido y la distancia del receptor esto viene dado por un esquema que nos muestra, según la distancia, los decibelios que puede llegar a tomar. Las circunstancias de percepción son debido a los vientos dominantes, los sonidos de fondo y la distancia del receptor

Con respecto al ruido de fondo existente hay que tener en cuenta que la percepción del ruido total es la suma del ruido de ambiente o de fondo y el producido por el aerogenerador. Para reconocer el ruido que produce el aerogenerador debe ser emplazado siempre en el contexto en el que se encuentra y el ruido que predomina alrededor de este. Si se coloca un aerogenerador cerca de un aeropuerto la suma de los dos ruidos es mucho peor que cada uno por separado.

En general, los parques eólicos no son ruidosos si se comparan con otras máquinas de similar potencia.

Donde el viento sopla siempre en una dirección determinada es relativamente fácil la protección del ruido. Si el viento sopla con dirección variable hay que dejar una amplia zona circular inutilizada alrededor del parque eólico.

Con los aerogeneradores eólicos de última generación un parque eólico es prácticamente inaudible a una distancia de 500 metros. El diseño de los aerogeneradores, tanto en aislamiento de transmisión y generador como aerodinamismo de las palas ofrecen un nivel de ruidos cada vez más bajo (depende de cada fabricante).

Los niveles sonoros a los que se someta una población estarán además influenciados por el relieve, el ruido de fondo, la dirección del viento, apantallamientos por vegetación, etc., por lo que la distancia en la que se puede considerar que se presente impacto significativo es extremadamente variable.

  

Perturbaciones ELM

Cuando una turbina eólica está colocada entre un transmisor de radio, televisión o microondas y un receptor puede en ocasiones reflejar parte de la radiación ELM de forma que la onda puede interferir con la señal original cuando se recibe en el receptor. Esto puede causar distorsiones en el receptor.

Erosión del suelo

Se manifiesta principalmente durante la fase de construcción, siendo más reducida su incidencia en la explotación. Los efectos resultan prácticamente insignificantes en general, considerando la mínima superficie definitivamente ocupada por los aerogeneradores y los usos tradicionales de los emplazamientos de un parque eólico (normalmente pastizales o cultivos de secano).

Aportando cifras, para un parque eólico construido con máquinas de 660 kW es necesario mover unos 250 m3 de tierra para cimentar la máquina. Además en termino medio se necesitan construir 125-150 m de camino por máquina con un ancho de 3 m y una profundidad media que nunca pasa de 0.5 m .Es decir, otros 250 m3 como máximo. Si la máquina funciona unas 2200 horas al año significa que por cada MWh producido se mueven para toda la vida del parque unos 0.34 m3 /MWh, mientras que por cada MWh con centrales térmicas de carbón con mineria a cielo abierto se mueven al año entre 7 y 10 m3.

Otro efecto sobre el suelo, especialmente en comarcas deforestadas y sometidas a lluvias irregulares y frecuentemente intensas, es la activación de procesos erosivos. Las zonas de pendiente intensa son las más propensas a verse afectadas por este proceso, por lo que han de evitarse ubicaciones de aerogeneradores en áreas especialmente agrestes.

Impactos sobre los recursos culturales

Las afecciones al patrimonio cultural derivadas de la implantación de un parque eólico se concretan en la fase de construcción, cuando durante las obras se procede a cimentar, abrir viales, etc. Se trata de un impacto directo e irreversible en el caso de afectar a yacimientos de interés arqueológico.

En el caso de las vías pecuarias, los impactos se producen caso de ser necesario la ocupación de las mismas por los aerogeneradores, edificaciones auxiliares o el tendido eléctrico.

Como premisa, han de evitarse emplazamientos en los que estén inventariados bienes de interés cultural.

Impacto visual

Tal vez sea este efecto el que más críticas suscita cuando la instalación se ha de ubicar en un lugar paisajísticamente valioso. Aunque la apreciación de este impacto es en buena medida subjetiva, los generadores son elementos extraños en un ambiente natural y que, por tanto, pueden perturbar su contemplación y disfrute. Conviene, pues, hacer un cuidadoso estudio de los efectos visuales de instalaciones ubicadas en lugares remotos, poco alterados por la acción antrópica y en espacios naturales de especial interés, tanto si tienen protección legal como si carecen de ella. Evidentemente junto con los estudios de mapas de recursos eólicos zonales se debe desarrollar un modelo definitivo de lo que debe ser el conjunto de espacios naturales protegidos que conformarán el patrimonio natural sobre el cual edificar las políticas de preservación de habitats y especies amenazadas o la educación ambiental y la investigación. Paisajisticamente resulta aconsejable la planificación de alineaciones de los aerogeneradores en una sola hilera, evitando las disposiciones a tresbolillo o hileras paralelas que suelen dar a la vista del parque un aspecto caótico en su distribución.

Los parques eólicos se caracterizan por ocupaciones del terreno lineales y relativamente extensas, considerable altura de los aerogeneradores y ubicación en lugares tales como líneas de cumbres. Suponen, por tanto, un notable impacto paisajístico al alzarse en el terreno como elementos ajenos al medio y que polarizan las vistas de los posibles observadores

Para minimizar los impactos visuales de aerogeneradores de mediano y gran tamaño, se puede reducir la sección de las palas, emplear colores poco llamativos y utilizar torres de baja solidez. Hay que tener en cuenta que al impacto de la máquina debe añadirse normalmente el debido al tendido que le une a la red eléctrica general. Para evitar estos efectos negativos, se están realizando estudios de viabilidad de grandes plantas eólicas situadas en el mar, a cierta distancia de la costa, sobre estructuras análogas a las de las plataformas petrolíferas, aunque por el momento tienen un elevado coste que no las permite competir económicamente con las instalaciones situadas en tierra firme. En este sentido la empresa alemana Winkra-Energie de Hannover planea construir parques eólicos a 35 kilómetros de la isla de Rügen en el Báltico, donde el agua tiene solo 20 metros de profundidad. Prevé construir otros parques también en el mar del Norte, cerca de la isla de Helgoland. Cada emplazamiento producirá 1000 MW de potencia. Los parques eólicos del Báltico están situados en un lugar muy conveniente dentro de la red alemana de electricidad: la antigua planta de energía nuclear de la Alemania del Este en Greifswald, que fue abandonada después de la reunificación por razones de seguridad(Newswire, 1999).

Entre los elementos de la actividad eólica se distingue en:

La razón por la cual la investigación no es frecuente es porque el impacto ambiental es, a menudo, subjetivo y en cualquier caso difícil de estimar y cuantificar. Los aerogeneradores crean una intrusión en el paisaje dado que:

-son estructuras verticales destacando en un paisaje de componentes horizontales;

-son estructuras artificiales de carácter puntual, lo que hace que su impacto visual, aunque exista, sea menor que si fueran estructuras lineales que ocuparan grandes extensiones;

-los objetos en movimiento atraen la atención del observador, por ello las palas de los molinos girando constituyen puntos dominantes en el paisaje;

-la intrusión visual disminuye con la distancia. Los efectos visuales de un parque eólico dependen de las características del propio parque: tamaño, altura, material y color. Aunque cada persona tiene una percepción única, existe actualmente un consenso general acerca de las evaluaciones del paisaje. Esto no quiere decir que la mayor parte de la gente posea la misma opinión acerca del paisaje y la estética, pero hay ciertas opiniones regulares en sus juicios. De todos modos, hay que tener en cuenta que los datos obtenidos en las encuestas no son extrapolables de forma universal. La vegetación puede ser usada para disminuir la interferencia visual, tanto a gran como a pequeña distancia. Esto, unido a un correcto diseño del parque, reduce el impacto visual.

Impactos sobre la flora y la fauna

Las mayores afecciones de las instalaciones eólicas sobre la flora son derivados por los problemas de erosión del suelo ya discutidos. Si este efecto es tratado correctamente, el único problema sería la supresión de vegetación en la pequeña parte de la superficie total que es ocupada directamente por las instalaciones.

El área afectada por un parque eólico en términos de destrucción de la cubierta vegetal es relativamente extensa, concretándose en el desbroce de una franja de entre 5 y 30 m. en la línea de aerogeneradores. Normalmente, no se afectan masas arboladas ya que su presencia inmediata a los aerogeneradores es un aspecto negativo para la actividad por lo que no se consideran zonas favorables.

La destrucción de la cubierta vegetal que implica la implantación de un parque eólico está ligada con las necesidades de implantación de este, ya que son las infraestructuras asociadas las principales responsables de este impacto (apertura de viales de servidumbre a los aerogeneradores y accesos, zanjas, explanaciones, terraplenes y sobrantes de obra, accesos para el levantamiento de apoyos del tendido eléctrico, etc.).

Los impactos sobre la fauna se manifiestan con mayor intensidad durante el periodo de construcción, que suele ser relativamente corto, ya que no llega a exceder de un año para las instalaciones grandes. Durante la explotación, esos efectos se concentran en las propias máquinas y, en su caso, en los tendidos, que sólo cubren una pequeña parte de la superficie total ocupada por la instalación.

Los impactos generados por los parques eólicos sobre la fauna se concentran casi en exclusividad sobre las aves puesto que, salvo en la etapa de construcción, la incidencia por ocupación o generación de molestias es muy restringida para el resto de las especies.

Dentro de las afecciones ejercidas sobre las aves se puede distinguir entre:

Las aves son las especies más afectadas por las instalaciones, ya que a los problemas de nidificación, cría y alimentación, comunes con otros animales, hay que añadir los posibles impactos directos contra palas, torres y tendidos.

Hoy en día se sabe infinitamente más del número de colisiones de aves contra generadores que por ejemplo de las afecciones a las mismas de la lluvias ácidas. Es cierto que siempre pueden estudiarse las cosas más y mejor , y que la transparencia puede ser mayor , pero solo con evidente mala fe puede dejar de reconocerse que para los daños ocurridos el volumen de recursos empleados para su estudio y prevención es infinitamente mayor que en cualquier otra fuente energética y en cualquier otra actividad industrial. Pintar a la mayoría de los promotores eólicos como oscurantistas ambientales es mentir.

En este sentido se llegó a escribir que el parque eólico que se construía en Jandia(Fuerteventura) a principios de los noventa era una gravísima amenaza para la ya muy amenazada hubara canaria. Y hoy se ha podido comprobar que, aunque otros factores de riesgo, ajenos a la energía eólica, lejos de reducirse han aumentado, la hubara ha sido vista reiteradamente a menos de 30 metros de la fila de aerogeneradores. Es fácil ver a otra especie endémica como el corredor moviéndose sin aparentes problemas entre las máquinas.